Enero 2012

 

HERMANA CELINA "Sé que es el Señor quién me sostiene"

 

La hermana Celina pertenece a la Congregación de las Hermanas Filipenses. Desde hace años gestiona, junto a otras religiosas, un hogar de acogida en La Laguna, dedicado a la inserción social y laboral de familias monoparentales desestructuradas.

Además, recientemente fue inagurada la casa de acogida "Padre Tejero" que regentan estas religiosas filipenses, en La Laguna destinada también a madres gestantes, o con hijos, en estado de exclusión social.

Las Hermanas Filipenses llevan desde el siglo XVIII devolviendo la esperanza a mujeres jóvenes que, por diversas circunstancias, se ven convertidas en madres desamparadas y solas.

Dentro de poco, la hermana Celina se trasladará a África, concretamente a Kenia para seguir sirviendo a Dios en estas tierras. "Es un momento de gracia, porque a mis 63 años, que el Señor quiera que vaya para allá es un regalo. Eso no quita para que tenga mis miedos porque todo lo que es novedad implica algo de miedo. Sin embargo, lo estoy viviendo con muchísima paz interior y con mucha alegría. Sé que es el Señor quien me llevará de la mano".

La hermana Celina ha expresado que en Kenia ejercerá la labor sanitaria. Todo un regalo por parte de Dios, según indicó. "En Kenia queremos crear un internado para niños huérfanos. Estoy muy ilusionada porque yo soy sanitaria y prácticamente no he ejercido mi profesión. El Señor me va a dar el gusto, al final de mi vida, de poder ejercer mi profesión como ATS, matrona, o cualquier tema dentro de este campo".

La hermana Celina es malagueña de nacimiento pero se define como una ciudadana del mundo. "En la isla he estado sobre los 34 años. Hace muchos años que salí de Antequera y ahora me considero una ciudadana del mundo porque he estado en Togo, en América, etc. Voy ahora a África convencida de que este continente me va a dar más a mí de lo que le voy a aportar yo a él".

Una pregunta concreta en un momento concreto de la vida puede marcar para siempre y si no, que se lo pregunten a la hermana Celina. "Mi vocación es muy curiosa. Yo tenía una prima que habia entrado en un convento y cuando fuí a la toma de hábitos de ella, le pregunté a mí hermana: oye, la vocación ¿qué es? Y me respondió: la vocación es una llamada que el Señor hace para una determinada finalidad en la vida. Yo era bastante pequeña, pero a aquello le fui dando vueltas y así fue como surgió mi vocación. Ya luego, me acompañó una religiosa y mi idea era siempre la de entregarme al Señor".

Con toda seguridad la hermana Celina seguirá derramando la gracia de Dios a tantos que la necesitan en tierras africanas. Por los años que hemos tenido la suerte de tenerte en la diócesis nivariense, gracias hermana Celina.

Arriba

Volver

Traducción gracias a la tecnología Google
(Es necesario activar los scripts)