CARISMA Y MISIÓN
En las actuales Constituciones se nos dice:
IDENTIDAD
1. El Instituto de Religiosas Filipenses Hijas de María Dolorosa, fundado
en Sevilla (España), por el sacerdote Filipense Francisco García
Tejero y por Dolores Márquez Romero de Onoro, es un Instituto Religioso
de Derecho Pontificio.
Su aprobación Diocesana tuvo lugar el 3 de abril de 1865; el Decreto
de Alabanza el 10 de marzo de 1874; el de Aprobación Definitiva el
31 de julio de 1897; y el 15 de agosto de 1909 el de Aprobación de
las Constituciones.
2. Consagrado a la Misión universal de la Iglesia por la contemplación
y el apostolado propio, está bajo la jurisdicción de la Santa
Sede y se conforma al Derecho Común en lo referente a las relaciones
con los Obispos.
3. Su espiritualidad peculiar se fundamenta en la Corredención de María;
se inspira en el espíritu de San Felipe Neri, y se rige según
sus propias Constituciones.
4. Reconoce con humildad y gratitud que Dios lo ama como Instituto, porque
su fundación no fue obra humana, sino iniciativa divina, al suscitar
en la Iglesia el Carisma Propio a través del Padre Tejero y Madre Dolores.
5. Las Hermanas viven en Comunidad Fraterna en la que hacen Votos Públicos
de Castidad, Pobreza y Obediencia.
6. El Instituto venera como principal Patrona a María Santísima
de los Dolores; reconoce también como patrono a San Felipe Neri
CARISMA Y MISIÓN
«Junto a la Cruz de Jesús estaba su Madre... » (Jn 19,25).
7. Nuestra vida religiosa es una total consagración a Dios amado sobre
todas las cosas, imita más de cerca a Jesucristo y representa en la
Iglesia aquel género de vida que El tomó cuando vino a salvarnos
para cumplir la voluntad del Padre.
8. Nuestra respuesta de amor se expresa por la Profesión de los votos
religiosos emitidos y vividos en comunidad, para realizar en la Iglesia una
Misión de Evangelización dentro del Instituto de Religiosas
Filipenses Hijas de María Dolorosa.
9. El Padre Tejero y Madre Dolores, en la Misión que Dios les confió,
se sintieron enviados con preferencia a la mujer marginada. Por ello nos dedicamos:
- acoger y formar humana y cristianamente niñas y jóvenes marginadas,
- ayudar a las niñas y jóvenes en su educación humana
y cristiana,
- fomentar y facilitar encuentros de espiritualidad cristiana.
10. Nuestro Carisma, «Las Obras de Misericordia», vivido desde
el Misterio de Corredención de María, nos compromete a seguir
más de cerca a Cristo que se entregó al Padre por la salvación
del mundo entero, y, en especial, por los pobres y marginados.
11. El sentirnos enviadas por la Iglesia y la fidelidad a nuestro Carisma
Fundacional, nos impulsa a preferir a las niñas y jóvenes, que
a causa de su marginación tienen mayor necesidad de ser evangelizadas.